Renovar vestuario y tener diferentes estilos sin realizar compras puede ser sencillo modificando la ropa, y blanquear los pantalones es una opción interesante.

Blanquear los pantalones vaqueros es una técnica que se ha utilizado desde hace muchos años, creando nuevos estilos y dando un aire renovado a la ropa que está en el armario y ahorrando dinero con esta forma tan sencilla. Este método fue muy famoso en los años sesenta y principios de los setenta, por los problemas monetarios que se tenían entonces y el uso tan elevado que se realizaba a esta prenda, los vaqueros.

QUÉ SE NECESITA?
Para blanquear los pantalones vaqueros se necesitarán una serie de materiales que se especifican a continuación: guantes de goma para evitar que el blanqueador estropee la piel de las manos y brazos, puesto que es corrosivo, una superficie para colocar los pantalones que no se estropee con el blanqueante, un bote de cloro, agua, un tazón de vidrio, una esponja, bicarbonato sódico y unos vaqueros.

PASOS PARA SU REALIZACIÓN:
Comenzaremos a blanquear los pantalones vaqueros mezclando una taza de cloro con dos tazas de agua en un envase de vidrio, como puede ser un tazón. Con los guantes de goma puestos en todo momento, mojar la esponja en la mezcla de líquidos realizada. Coger los pantalones y comenzar a frotar en las costuras y dobladillos con la esponja impregnada con la mezcla de agua y cloro.
Se puede pasar igualmente la esponja en otras zonas del pantalón que se quieran blanquear, como parte de la zona superior de la pierna o a manchas por todo el vaquero. A continuación colocar el pantalón en la lavadora echando encima una taza de bicarbonato sódico, que neutralizará la mezcla de cloro. Los pantalones vaqueros habrán de ser lavados con agua fría en la lavadora.

Para concluir la tarea de blanquear los pantalones, colgarlos para que se sequen en un tendedor de la manera habitual y una vez secos, ver si se ha conseguido el efecto deseado con el blanqueado. En caso de que no sea así, se puede volver a repetir el proceso tantas veces como sea necesario para conseguir el estilo que se quiera. Una vez conseguido, pueden utilizarse y lavarse con total normalidad.